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Los contratos de tarjetas revolving celebrados con consumidores

Los contratos de tarjetas revolving celebrados con consumidores

La característica más conocida de los créditos revolving es sin duda la de sus intereses usurarios. Sin embargo no solo podemos reclamarlas por ser usurarias, sino por la oscuridad que prima en la contratación de este tipo de productos, compartiendo en este sentido algunos aspectos con las conocidas cláusulas suelo y que nos van ayudar a fundamentar nuestra demanda.

¿Quiénes tienen la condición de consumidor?
En primer lugar, es importante determinar en qué condiciones formalizamos el contrato de nuestra tarjeta para probar que lo hicimos con la condición de consumidor y así gozar de la protección que la ley otorga a los mismo. Según nuestro ordenamiento, un consumidor es aquella persona física o jurídica que adquiere un bien o servicio de forma ajena a una actividad empresarial o comercial, sin incorporarlos directamente o indirectamente a procesos de producción, comercialización o prestación a terceros. ¿Puede un empresario tener la condición de consumidor? Sí, si la finalidad para la que adquirió un bien o servicio era satisfacer su propio consumo privado de forma independiente a su actividad profesional.
Si efectivamente poseemos la condición de consumidores podremos beneficiarnos de la protección que la ley otorga a los contratos bancarios celebrados con consumidores.

¿Cómo son los contratos de las tarjetas revolving?
Llegado a este punto, debemos analizar cómo es la tipología de estos contratos. En primer lugar son contratos masivos, es decir, contratos elaborados por el banco para comercializarlos a una infinidad de público. No se negocian de forma personal con cada cliente, sino que incorporan una serie de cláusulas predispuestas cuya incorporación al contrato es impuesta por una de las partes. Estamos por tanto ante contratos de adhesión o con condiciones generales de la contratación que son términos semejantes, ya que cuando hablamos de contratos de adhesión aludimos al tipo de contrato y cuando lo hacemos de condiciones generales de la contratación nos referimos a una parte del contrato. En principio estos contratos son perfectamente legales siempre y cuando se ajusten a la normativa que los regula.

El doble control de transparencia
Como decíamos, los contratos con condiciones generales de la contratación son legales siempre y cuando sean ajustados a derecho, más concretamente cuando sean capaces de superar el doble control de transparencia impuesto a los mismos. Este control persigue dos finalidades, por un lado comprobar que la información dada por la entidad bancaria es conocida y entendida por el consumidor y de otro lado comprobar que las condiciones del contrato no sean ambiguas, ilegibles o perjudiciales para una de las partes. El doble control de transparencia se compone por un lado, del control de transparencia y de otro, por el control de incorporación.

El control de trasparencia
Para que la entidad bancaria no incumpla este requisito es necesario que durante la contratación del crédito explique al cliente las consecuencias económicas del producto que está contratando y que no le proporcione información sesgada e interesada que le impidan conocer con certeza las condiciones del préstamo. Además debe comprobar que el usuario ha entendido los términos, el alcance y las consecuencias del contrato.

El control de incorporación
Mediante este control se regula que la información contractual proporcionada al cliente sea clara, real y comprensible y entre otros aspectos que la letra del contrato sea legible. Las entidades deben entregar documentación al consumidor dónde conste por escrito toda la información del crédito de forma clara, concreta y comprensible. Pero lo cierto es, que en muchas ocasiones el banco no entrega ningún tipo de folleto informativo al cliente y en ocasiones ni tan siquiera copia del contrato. En cuanto a la redacción de estos contratos, en la mayoría de los casos es farragosa e incomprensible para cualquier persona ajena a la materia.
El incumplimiento de este doble control de transparencia será como anunciábamos al principio de nuestro artículo, un argumento más para fundamentar la reclamación de nuestra tarjeta revolving, además de los intereses usurarios y comisiones abusivas que contienen estos créditos.
¿Necesitas más información? Contacta con nosotros y haremos un estudio gratuito de tu caso. Estamos a tu lado cuando más lo necesitas.

Eva de la Cruz Hernández
Abogada de Odesa abogados.

Publicado el 23 de abril de 2020 por Abogado Cláusula Suelo en:
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